La Semana Santa es una época de gran religiosidad popular, con un trascendente componente emocional y de devoción en el que la música tiene un papel muy importante. Bandas de cornetas y tambores, agrupaciones musicales y bandas de música acompañan a las imágenes de las hermandades y cofradías en procesiones cuya duración oscila entre las 3 y las 12 ó 16 horas... Son muchas, muchas horas tocando, con el consiguiente cansancio físico y mental.
Aquí tienes algunos consejos para afrontar con solvencia las procesiones de Semana Santa, especialmente si tocas la trompeta o la corneta, aunque son aplicables a cualquier instrumentista de viento metal.
1. Haz una buena preparación previa (1-2 meses antes).
- Haz un trabajo tecnico serio y riguroso, para desarrollar la resistencia.
- Estudia bien las marchas, identifica puntos críticos y abórdalos técnicamente.
- Intensifica las horas de estudio y ensayo para llegar "fuerte" a la Semana Santa.
2. En Semana Santa...
- Antes de la procesión haz un calentamiento suave, de puesta a punto. Se trata de calentar, de "correr por la banda" antes de empezar el partido.
- En las procesiones toca con inteligencia.
- Túrnate con tu cuerda y no toques "a lo bestia".
- Respeta las dinámicas y no fuerces el forte. Que el sonido sea bonito y centrado.
- Entre marcha y marcha, haz estiramientos corporales para desbloquear la tensión muscular. Ten en cuenta que son muchas horas tocando y el cuerpo se va tensionando.
- Es muy importante la hidratación. Bebe agua a menudo.
- Entre marcha y marcha, suelta los labios y la musculatura facial con ejercicios como hacer "el caballo".
- Es recomendable tocar con boquillas no metálicas. El metal es conductor del calor y cuando hace frío, la boquilla metálica se convierte en un trozo de hielo que "anestesia" el labio y le hace perder sensibilidad. Si tu boquilla es metálica guárdatela en la mano, cierra el puño y mete la mano en el bolsillo para que no pierda calor.
- También sopla aire muy caliente a la boquilla para que recupere una temperatura idónea.
- Después de la procesión suelta con ejercicios de notas pedales y con ejercicios de aflojar la musculatura facial.
- Duerme y descansa todo lo que puedas para llegar lo más fresco posible a la siguiente procesión.
3. Otros consejos
- Utiliza un calzado cómodo. No estrenes zapatos porque tus pies se resentirán. Piensa que son muchas horas de pie y marcando paso lento.
- Si estudias en el conservatorio y tienes que tocar en varias procesiones, va a ser difícil que estudies... así que no estudies. Céntrate en seguir los consejos anteriores.
- Cuando termines de tocar la última procesión, date un día para dormir y descansar.
- En los días siguientes haz un trabajo técnico progresivo hasta recuperar tu ritmo de estudio habitual.











